La Jornada
La Guerra entre EU y México, serie documental en proceso
20 de Agosto 1995
La de México con Estados Unidos ha side una relación histórica "marcada por la desvonfianza". También por el desconocimiento. Y el periodo que va de 1846 a 1848 en que sucedió la guerra entre ambos países -- cuando México perdió casi la mitad de su territorio y EN ganó más de 800 mil kilómetros cuadradis de tierra -- no se salva de ser una historia poco conocida entre los pobladores de ambos lados, plagda de mitos y amargura.
A un año de que se cumpla el 150 aniversario del comienzo de esa confrontación, por cez primera una serie documental de carácter educativo se transmitirá en la televisión estadunidense, luego en la mexicana, a partir del verano de 1996. De tres horas, el filme es producido por la estación pública KERA/Tv de Dallas Fort Worth -- con liderazgo en servicios educaticos y tecnológicos en el país -- para la cadena educativa estadunidense PBS, con un costo aproximado de 1.8 milliones de dólares.
Paul Espinosa el el producer principal (senior producer) de La guerra entre Estados Unidos y México. Chicano con 15 años de experiencia el la creación de documentales en torno a la relación bilateral y en especial sobre immigración, como las galardonadas ...y no se lo tragó la tierra (and the earth did not swallow him) y Vecinos desconfiados (Uneasy neighbors), lleva más de dos años y medio de trabajo junto con el equipo que encabeza Sylvia Komatsu, vicepresidenta y directora de producción de Tv para la KERA.
Con tamiz "binacional y multicultural", la serie contará con la participación de especialistas estadunidenses y mexicanos sobre el periodo que busca una amplia difusión no soló en la Tv sino en escuelas, universidades -- con un plan educativo que contempla guía para maestros --, bibliotecas e instituciones culturales de ambas regiones. La transmisión en México se hará a través del Canal 11, en tanto la KERA explora la posibilidad de las cadenas de habla hispana más importantes en EU: Univisión.
Algunos de los asesores son los profesores en historia Richard Griswold del Castillo (Facultad de Estudios México-Americanos de la Universidad Estatal de San Diego), Mario Garcia (Universidad de California en Santa Barbara), Robert W. Johahnsen (Universidad de Illinois), Miguel Soto (Universidad Nacional Autónoma de México) y Josefina Zoraido Vázquez (El Colegio de México).
Durante una corta estancia en el DF para continuar su labor, Espinosa comentó la importancia de efectuar el documental sobre esta época, que es como "una página arrancada de al historia de México". Si vas a los museos -- relata -- encontrarás una gran sala de la intervención francesa, pero de la intervención estadunidense casi no existe información. Fui al Museo de Historia en Monterrey, todo muy moderno y computarizado, pero si solicitas información de esta guerra resulta muy escueta. "Es muy cicatriz y un obstáculo para mejorar las relaciones entre los dos países."
Según el entrevistado, el desconocimiento cabe en una y otra población y también en los dos sistemas de enseñanza. "Hay muchos mitos sobre la guerra -- los Niños Héroes, parte de México, y los héroes del Alamo, por parte de EU. Aquí dicen que la guerra del 47 es cuando los gringos se robaron su territorio, y allá muchos universitarios ni siquiera saben que sucedió una guerra con su vecino hace casi un siglo y medio. Por eso hoy, con la cercanía del 150 aniversario, es un momento favorable para abrir la discusión de nuestra relación. El Tratado de Libre Comercio mostró las tensiones que persisten y ahora es importante empezar a entender esta relación basada en la desconfianza. El análisis binacional puede ayudar si lo hacemos de manera abierta, honesta, hablando menos de mitos y más de hechos y datos."
Para ello, continúa Espinosa, crearán un documento que muestre gráficamente la confrontación a través de personajes y temas; testimonios de época, dramatización de algunos actores principales en el periodo y recreación de sitios donde se leevaron a cabo los debates políticos y campañas militares, desde Walden Pond y Washington DC, a través del oeste norteamericano, y en México desde los estados norteños hasta la ciudad de México.
Los documentos provienen de instituciones públicas y privadas, coleccionistas y académicos de México y EU, aunque es notable la disparidad de material entre ambos: mientras allá existen cerca de "200 libros", acá "parece que hay media docena", calcula Espinosa. "Ese es un problema porque si queremos hablar de una batalla, necesitamos la voz del lado mexicano, para equilabrar". Apunta sin embargo la relevancia de que aquí se sobre el tema, en el Museo de las Intervenciones, que abrió el análisis del periodo y fomentó un mayor conocimiento de archivos y documentos de la historia regional en las entidades involucradas.
A decir del productor, en su país la comunidad chicana en el suroeste ha sido la más interesada el tema. "Para ellos, el de Guadalupe Hidalgo es un tratado quebrado por parte de Estados Unidos. Consideran que no ha cumplido las garantías de sus derechos, la defensa y respeto al idioma. Y como todo quedó en el pasado sin cumplimento, hoy insisten en sus reivindicaciones".
Así, mas que una cuestión únicamente histórica, el legado de la guerra es parte el sudoeste viven los descendientes de aquellos indígenas y mexicanos que cambiaron de nacionalidad -- algo fuera de su control -- con la ratificación del Tratado Guadalupe Hidalgo. Y los problemas creados por el conflicto, como reconocimiento de los derechos legales, están latentes.
El financiamiento millionario es de la KERA, gracias a subvenciones de la National Endowment for the Humanities, CPB/PBS Program Challenge Fund, MacArthur Foundation y Summerlee Fund.
Respeto de los apoyos públicos para la producción independiente en EU, Paul Espinosa advierte momentos difíciles: "Los conservadores en el Congreso mantienen sus ataques en contra de las instituciones que han dado apoyo a este tipo de trabajo, no sólo documental sino de cualquier producto artístico (literatura, arte). Hasta ahora no han tenido éxito al tratar de matar a la CPB (Corporation for Public Broadcasting) ni de afectar a la National Endowment for the Arts. Sus argumentos han sido frágiles y en contraparte han surgido muchos jóvenivel nacional. Soy optimista: la ola conservadora que inunda a EU u al mundo va a encontrarse con una generación joven que la hará frente."
Por lo pronto, el documental que nos llevara a mediados del siglo XIX busca revisas este trozo de la historia para desmitificarla.